El ministro de Comercio de Hong Kong, Algernon Yau, convocó al cónsul general panameño para expresar fuerte disconformidad con un fallo judicial que anula la concesión de puertos de CK Hutchison Holdings en el Canal de Panamá. Yau advirtió que la decisión socava seriamente las reglas del comercio internacional y urgió a Panamá a respetar contratos y proveer un entorno de negocios justo. La medida sigue a la Suprema Corte de Panamá quitando los derechos la semana pasada.
El gobierno de Hong Kong ha emitido una fuerte respuesta a un fallo judicial panameño. El secretario de Comercio y Desarrollo Económico, Algernon Yau Ying-wah, se reunió con el cónsul general panameño José Ramón de Jesús Varela Fábrega el viernes por la noche, reafirmando la posición del gobierno. La Oficina de Comercio y Desarrollo Económico declaró en una publicación en redes sociales que la empresa involucrada ha realizado inversiones masivas y creado numerosos empleos en la región durante muchos años. Yau criticó a Panamá por socavar su propio crédito nacional, afirmando que la medida causaría un daño profundo al entorno de negocios y al desarrollo económico del país, y socavaría seriamente las reglas del comercio internacional. Urgió a las autoridades panameñas a respetar el espíritu del contrato, proveer un entorno operativo justo y equitativo para empresas operando legalmente, y asegurar que los derechos legales de las empresas no sean interferidos. Yau fue citado diciendo: «Las empresas de Hong Kong que operan e invierten en Panamá deben recibir un trato y protección justos y razonables». Esta no fue la primera vez que Yau convocó al cónsul general, aunque la oficina declinó comentar la fecha de la reunión anterior. El trasfondo es que la Corte Suprema de Justicia de Panamá despojó la semana pasada los derechos a Panama Ports Company (PPC), filial de CK Hutchison Holdings dirigida por la familia del multimillonario hongkonés Li Ka-shing, para operar las terminales de Balboa y Cristóbal en cada extremo del Canal de Panamá. PPC ha gestionado los puertos desde 1997 y renovó el contrato por 25 años en 2021. El presidente panameño José Raúl Mulino juró que el país «nunca más» otorgaría contratos de concesión a una sola empresa para las terminales, con el objetivo de adoptar un modelo multioperador para mitigar riesgos geopolíticos y responder a la presión de EE.UU. Declaró: «Panamá es un país digno y no se permitirá ser amenazado por ningún país en la Tierra». Pekín criticó la decisión del tribunal el viernes pasado y prometió tomar todas las medidas necesarias para salvaguardar los derechos de las empresas chinas. Analistas dicen que el episodio resalta la rivalidad entre EE.UU. y China en América Latina.