Investigadores han desarrollado un tejido a partir del hongo parásito Cordyceps militaris que puede repararse a sí mismo cuando se daña y descomponerse en el suelo en cuestión de semanas. El material fue utilizado para confeccionar un vestido como pieza de demostración.
Ke Li, de la Academia China de las Ciencias, y su equipo cultivaron el hongo en gránulos dentro de un medio líquido antes de moldearlos en láminas flexibles. Trataron las láminas con glicerol para evitar que se volvieran quebradizas y añadieron levadura modificada para aportar color u otros hongos para permitir la autolimpieza o la protección contra los rayos ultravioleta.
Los daños pueden repararse aplicando gránulos húmedos frescos, que crecen sobre la zona afectada. El tejido permanece inactivo cuando está seco, pero se activa en condiciones de humedad y con nutrientes.
El vestido terminado no ha sido utilizado. Los investigadores lo describieron como una pequeña pieza de exposición y sugirieron realizar pruebas con voluntarios en el futuro.
Justin Beardsley, de la Universidad de Sídney, señaló que la biodegradabilidad del material ofrece una ventaja frente a los residuos de la moda rápida, aunque advirtió que una biodegradabilidad excesiva podría provocar que se descomponga durante su uso.