Investigadores de la Universidad Texas A&M han demostrado que los mamíferos podrían poseer capacidades latentes para regenerar partes complejas del cuerpo. Un nuevo tratamiento en dos etapas redirigió la cicatrización en ratones, pasando de la formación de tejido cicatricial a la regeneración de tejidos. El método permitió recuperar huesos, articulaciones, ligamentos y tendones tras una amputación.
Los científicos aplicaron el factor de crecimiento de fibroblastos 2 tras la cicatrización inicial de la herida, seguido días después por la proteína morfogenética ósea 2. Esta secuencia provocó la formación de una estructura similar a un blastema y el posterior crecimiento de múltiples tejidos en los animales.
El Dr. Ken Muneoka, profesor del Departamento de Fisiología y Farmacología Veterinaria, afirmó que el trabajo demuestra que los fibroblastos en los lugares de las lesiones pueden ser redirigidos para evitar la formación de cicatrices. "El fallo regenerativo en los mamíferos puede ser revertido", declaró.
El Dr. Larry Suva señaló que las células involucradas ya están presentes y son capaces de regenerarse una vez que reciben las señales adecuadas. El estudio, publicado en Nature Communications, utilizó factores de crecimiento ya aprobados o bajo evaluación clínica.
Los hallazgos indican que la regeneración en los mamíferos podría depender de la activación de vías existentes en lugar de la introducción de células madre externas.