Investigadores han demostrado que rejuvenecer las células madre musculares de ratones viejos conduce a un mayor crecimiento muscular y a una mejor recuperación tras una lesión. Este enfoque podría ayudar algún día a las personas mayores a recuperar fuerza y movilidad. Los experimentos demostraron claros beneficios en la función de las patas y en la reparación de tejidos.
Científicos de la Universidad de Duke extrajeron células madre musculares de ratones ancianos, las suplementaron con lípidos específicos en el laboratorio y luego inyectaron las células tratadas en los músculos lesionados de otros ratones viejos. Las células tratadas produjeron nuevas fibras musculares un 45 por ciento más grandes que las de las células no tratadas, y los ratones mostraron un mejor rendimiento en las pruebas de cinta rodante y movilidad en cuestión de días.