Investigadores han magnetizado espermatozoides de ganado mediante pequeñas perlas, lo que permite guiarlos mediante campos externos hacia un óvulo. El método generó embriones sanos en pruebas de laboratorio con tasas comparables a las del esperma convencional. El objetivo es facilitar la futura fecundación in vivo dentro del cuerpo.
Mariana Medina-Sánchez, de CIC nanoGUNE en España, dirigió el estudio. Su equipo incubó espermatozoides de ganado con perlas de óxido de hierro y poliestireno, adhiriendo unas 30 por cabeza de espermatozoide. Las perlas permitieron el control direccional mediante campos magnéticos débiles sin afectar la velocidad de nado ni la viabilidad. Los embriones se desarrollaron con normalidad después de que las perlas se separaran durante la penetración del óvulo. Este enfoque busca reducir los pasos invasivos de la fecundación in vitro al dirigir los espermatozoides a través del tracto reproductivo hasta las trompas de Falopio. Kylie Dunning, de la Universidad de Adelaida, calificó el estudio como una emocionante prueba de concepto. Señaló que se necesitan más pruebas para confirmar la fecundación y la obtención de crías sanas en animales vivos. Las perlas magnéticas son visibles mediante ecografía y podrían ser eliminadas de forma natural o mediante un catéter. Los resultados aparecen en una preimpresión de bioRxiv publicada en abril.