Investigadores en Nueva York han probado un método mejorado de edición genética en embriones humanos sanos donados para investigación. El estudio muestra un éxito mixto al realizar cambios precisos en el ADN mientras se evitan algunas mutaciones no deseadas.
Dieter Egli y sus colegas de la Universidad de Columbia utilizaron la edición de bases en embriones de dos células. Un cambio dirigido tuvo éxito en tres cuartas partes de las células sin que se detectaran efectos secundarios no deseados. El segundo cambio solo tuvo éxito en aproximadamente la mitad de las células y a menudo produjo alteraciones fuera del objetivo. El equipo atribuye las diferencias al diseño del ARN guía y cree que una mayor optimización podría reducir los errores. Sin embargo, el método no editó todas las células en ningún embrión, dejando sin resolver el problema del mosaicismo. El mosaicismo significa que algunas células portarían la edición pretendida mientras que otras no. Esto plantea preocupaciones de que los niños editados genéticamente aún podrían desarrollar las afecciones que las ediciones pretendían prevenir. Los hallazgos aparecen en una preimpresión de bioRxiv del 30 de mayo. Los investigadores señalan que la edición de espermatozoides u óvulos antes de la fertilización podría eventualmente abordar el mosaicismo, pero ese paso aún no se ha logrado en humanos.