Un nuevo análisis muestra que las dificultades en el parto afectan a numerosas especies de primates, a menudo de forma más grave que en los humanos. Los investigadores descubrieron que muchos primates deben dar a luz crías con cabezas grandes a través de pelvis estrechas, un desafío que podría remontarse a los primeros primates hace más de 50 millones de años.
El estudio reevaluó las formas del canal de parto en 29 especies de primates junto con datos sobre el cráneo de los recién nacidos. Reveló que los primates pequeños, como los gálagos y los tamarinos, experimentan la mayor disparidad, con cabezas de las crías que tienen casi el doble del tamaño del canal de parto.
Las suposiciones anteriores se derivaban de un estudio defectuoso de la década de 1940 realizado por el antropólogo Adolph Schultz. Ese trabajo utilizó puntos de referencia de la pelvis humana que no miden con precisión los canales de parto de otros primates, lo que llevó a sobreestimar el tamaño del canal.
Nicole Torres-Tamayo y Lia Betti, del University College London, dirigieron la investigación, publicada en Nature Ecology and Evolution. Sugieren que las dificultades en el parto representan una condición ancestral en los primates, aunque los grandes simios muestran menos problemas debido a su mayor tamaño.
Nicole Webb, de la Universidad de Zúrich, señaló que incluso los chimpancés pueden enfrentar ajustes estrechos, lo que motiva un estudio más profundo de los métodos.