La NASA ha actualizado su política para permitir que los astronautas lleven smartphones personales en misiones a la Estación Espacial Internacional y más allá. Este cambio busca facilitar que las tripulaciones capturen y compartan momentos personales con mayor facilidad. La decisión fue anunciada por el administrador de la NASA, Jared Isaacman.
Durante décadas, los astronautas que se dirigían a la Estación Espacial Internacional, situada a unos 400 kilómetros sobre la Tierra, han tenido que dejar atrás sus smartphones personales. Esta restricción ha sido eliminada ahora, lo que marca un cambio práctico en la forma en que las tripulaciones documentan sus experiencias en el espacio. En una publicación reciente en X, el administrador de la NASA, Jared Isaacman, reveló que los astronautas en la misión Crew-12 y el próximo vuelo Artemis II podrán llevar sus propios dispositivos. «Estamos dando a nuestras tripulaciones las herramientas para capturar momentos especiales para sus familias y compartir imágenes y videos inspiradores con el mundo», declaró Isaacman. Esta actualización de la política prioriza la accesibilidad sobre las cámaras réflex Nikon más voluminosas de las que las tripulaciones dependían anteriormente para la fotografía de alta calidad, lo que podría llevar a un contenido más espontáneo y relatable desde la órbita. Aunque no será la primera instancia de imágenes tomadas con smartphones desde el espacio —lograda anteriormente por un conjunto de tres pequeños satélites basados en teléfonos lanzados en 2013, que superaron el experimento británico STRaND-1 precedente—, promete perspectivas novedosas. La misión Artemis II, programada provisionalmente para marzo, representa el primer viaje lunar con tripulación de la NASA desde el Apolo 17 en 1972. Por primera vez, podrían surgir imágenes capturadas con smartphones directamente desde la órbita lunar, ofreciendo al público vislumbres sin precedentes de los viajes al espacio profundo a través de una tecnología familiar. Este ajuste refleja esfuerzos más amplios para humanizar la exploración espacial, cerrando la brecha entre los astronautas y los que están en la Tierra al facilitar el intercambio en tiempo real de su extraordinario entorno.