Un artículo de opinión en Folha de S.Paulo critica la defensa de la quema de residuos sólidos para generar energía, conocida como Waste-to-Energy (WtE), y las acusaciones de conspiración extranjera contra los opositores. Los autores destacan los altos costos, riesgos para el reciclaje y la necesidad de un debate transparente. Responden a un artículo previo que acusa a las ONG de noticias falsas financiadas por entidades internacionales.
El artículo de opinión, publicado el 25 de febrero de 2026 en Folha de S.Paulo, está firmado por un expresidente y director ejecutivo de la Fundação Florestal de São Paulo y por un periodista, profesor de ética periodística en ESPM-SP, exsecretario editorial de Folha (1988-92) y columnista (2013-18), autor de 'Jornalismo e Desinformação' (Senac). nnLos autores responden al texto 'A guerra financiada contra a geração de energia a partir do lixo', publicado en Folha el 20 de febrero de 2026, que defiende Waste-to-Energy (WtE) como una solución limpia y eficiente para los residuos. Argumentan que WtE no es un consenso científico y critican la insinuación de que las ONG opositoras están financiadas por entidades norteamericanas y europeas, sin refutar evidencias específicas. nnUno de los defensores de WtE es profesor en la Universidade Columbia (EE.UU.) y fundador del Global WtERT Council, una ONG internacional para promover la tecnología. El otro es presidente de una asociación brasileña con base mayoritariamente extranjera, socia de la misma red. Los autores cuestionan: 'Si la lógica de la “conspiración extranjera” se aplica a un lado, ¿por qué no al otro?'. nnLas principales objeciones a WtE incluyen altos costos de implementación dependientes de apoyo público; el riesgo de desviar materiales reciclables a la incineración, perjudicando la economía circular; la quema de metano en vertederos sanitarios, que reduce emisiones y genera energía a menor costo; y el potencial de perpetuar un modelo centrado solo en la reducción de residuos, ignorando el consumo excesivo. nnEn São Paulo se generan alrededor de 20 mil toneladas de residuos diarios, con un costo anual superior a R$ 2 mil millones. Internacionalmente, en países como Portugal, WtE gana terreno por saturación de vertederos, pero se critica por no abordar raíces como producción, consumo y disposición, compitiendo con el reciclaje. El término 'greenwashing' describe la promoción de WtE como solución 'limpia'. El sitio del Parlamento Europeo prioriza la reducción del consumo, reutilización y reciclaje, sin alabar la incineración como panacea. nnLos autores concluyen que un 'ajuste de cuentas público' debe incluir cifras sobre costos, impactos climáticos, efectos en recolectores de residuos y cooperativas, metas de reducción de residuos y transparencia de todas las partes —ONG, empresas y gobiernos—. Las acusaciones sin argumentos, dicen, 'no limpian ni iluminan ciudades ni calientan hogares'. El texto aclara que los artículos firmados no reflejan la opinión del periódico, sino que buscan estimular el debate.