La Fiscalía Regional del Biobío anunciará la formalización de tres tripulantes del barco pesquero Cobra y de la empresa Blumar por homicidio culposo en la colisión que causó la muerte de siete pescadores de la lancha Bruma. El incidente ocurrió el 30 de marzo frente a las costas de Coronel. Las familias de las víctimas aceptan la formalización pero insisten en que hubo dolo, mientras la defensa califica el hecho como un accidente.
El 30 de marzo de 2025, en la madrugada, la lancha bacalera Bruma perdió contacto mientras navegaba en alta mar frente a las costas de Coronel, en la Región del Biobío. La investigación reveló que el barco pesquero Cobra, propiedad de Blumar, colisionó con la embarcación menor, causando la muerte de sus siete ocupantes: José Luis Medel Sepúlveda, José Luis Medel González, Juan Jorge Muñoz Balladares, José Fernando Carrasco González, Julio Eduardo Gallardo Díaz, Carlos Hugo Escárate Ramírez y Jonathan Daniel Torres Saldaña.
El 19 de noviembre de 2025, la fiscal regional Marcela Cartagena se reunió con los familiares de las víctimas y sus abogados para informarles de la decisión del Ministerio Público. "Procederemos a formalizar en primer término a tres de los cuatro tripulantes del PAM Cobra la noche del accidente. Las personas que iban a cargo del barco, serán formalizados como autores de homicidio culposo. Y, además, procederemos a formalizar a la empresa Blumar por la responsabilidad penal que a nuestro juicio le cabe", explicó Cartagena.
La formalización se solicitará al Juzgado de Garantía de Coronel contra el capitán Roberto Mansilla y dos tripulantes que estaban en el puente de navegación. Blumar enfrentará cargos como persona jurídica.
El abogado de las familias, Rafael Poblete, celebró la formalización de Blumar por su "innegable responsabilidad", pero criticó el cargo de homicidio culposo. "Esperamos poder demostrar que la figura corresponde a una figura dolosa", dijo. Catalina Medel, hija del capitán de la Bruma, añadió: "Con la familia no estamos de acuerdo en el delito en el que se quiere formalizar. Nosotros como familia seguimos insistiendo que acá hubo dolo".
Además, se confirmó que la caja naranja del Cobra no grabó nada, lo que Poblete calificó como un "bochorno internacional" y señaló responsabilidad de la Armada. La defensa de los tripulantes, representada por Alejandro Espinoza, rechazó los cargos: "Esto fue un muy lamentable accidente. Contamos con antecedentes suficientes para demostrar la total inocencia de los tripulantes". Espinoza enfatizó que el Cobra tenía todos sus sistemas de navegación operativos y certificaciones al día.
Ocho meses después del suceso, esta formalización marca el inicio del proceso judicial, con perspectivas opuestas entre las partes involucradas.