La Investigación Nacional sobre Sistemas Alimentarios de la Comisión Sudafricana de Derechos Humanos concluyó con llamamientos a un mejor seguimiento de los datos y a la creación de una ayuda a la maternidad (Maternal Support Grant) para abordar el retraso del crecimiento infantil, en medio de la preocupación por el cumplimiento del objetivo fijado para 2030 por el presidente Cyril Ramaphosa.
La Comisión Sudafricana de Derechos Humanos (SAHRC, por sus siglas en inglés) concluyó su Investigación Nacional sobre Sistemas Alimentarios de siete días, la cual puso de relieve que el retraso del crecimiento infantil persiste como un problema clave. El presidente Cyril Ramaphosa se había comprometido a erradicar el retraso del crecimiento para 2030, un compromiso bien recibido por la sociedad civil pero que ahora está bajo escrutinio debido a las deficiencias en su implementación. La investigación escuchó a estadísticos, trabajadores, ministros y otros actores, y el retraso del crecimiento emergió como un tema recurrente. Más de 100 miembros de la Unión Contra el Hambre se manifestaron en apoyo el último día, alrededor del 20 de marzo de 2026. Statistics South Africa informó que la inseguridad alimentaria en los hogares alcanzó el 19,7% en 2023, frente al 15,8% registrado en 2019, afectando principalmente a los hogares de raza negra, mestizos, encabezados por mujeres y rurales. El profesor Julian May calificó el retraso del crecimiento como “una preocupación constitucional, tal vez incluso una crisis constitucional”, señalando que se ha mantenido estable durante más de 30 años, con repercusiones de por vida como el deterioro del desarrollo cognitivo. La Encuesta Nacional de Alimentos y Nutrición de 2024 situó el retraso del crecimiento en el 28,8%, pero Sudáfrica se queda atrás en la actualización de los datos de los ODS de la ONU, utilizando cifras de 2016 por última vez. La Coalición de Defensa de la Ayuda a la Maternidad propuso una ayuda de nueve meses desde el segundo trimestre, con un coste anual de 2.000 millones de rands con una tasa de aceptación del 80%, pero con un ahorro de 13.800 millones de rands en costes sanitarios. Existe un estudio de viabilidad de 2012, pero el gabinete consideró en noviembre de 2024 que no estaba listo; las prestaciones del Fondo de Seguro de Desempleo excluyen a los trabajadores informales. El Instituto para la Infancia de la UCT señaló la doble carga del retraso del crecimiento (uno de cada cuatro niños) y la creciente obesidad, con solo 400.000 de los 1,1 millones de recién nacidos anuales accediendo a la Subvención de Apoyo Infantil en su primer año debido a la disminución de los registros de nacimiento. La ministra Maropene Ramokgopa dijo que su departamento colaborará con el de Desarrollo Social para realizar un seguimiento del uso de la subvención para alimentos. La coordinación entre departamentos como el de Agricultura, Salud y otros sigue siendo un desafío. La SAHRC publicará un informe con recomendaciones.