Investigadores de la Universidad del Norte de Arizona han creado mapas detallados en 3D de los sistemas de cuevas que alimentan Roaring Springs, la principal fuente de agua para los visitantes y los ecosistemas del Parque Nacional del Gran Cañón.
El equipo utilizó escáneres LiDAR móviles para documentar más de 10 kilómetros de pasajes subterráneos durante 45 días. Los modelos de alta resolución capturaron paredes, techos y patrones de fractura de las cuevas que muestran cómo se desplaza el agua desde la superficie hacia los manantiales. Blase LaSala, un estudiante de doctorado que lideró partes del trabajo, señaló que las cuevas actúan como oasis para plantas y animales. La profesora Temuulen Sankey destacó que las cuevas del Gran Cañón nunca antes habían sido mapeadas en 3D. La siguiente fase del proyecto, que involucra LiDAR aerotransportado y datos satelitales sobre el deshielo y los sumideros, está programada para comenzar a principios de 2026. La investigación tiene como objetivo rastrear cómo el agua del deshielo de la meseta de Kaibab llega a los manantiales e identificar riesgos de contaminación. Más de mil millones de personas en todo el mundo dependen de los manantiales kársticos para obtener agua. Los hallazgos en el Gran Cañón podrían ayudar a mejorar la gestión de sistemas similares en otros lugares.