Un aumento en las llamadas a los centros de control de envenenamiento siguió a la aprobación de la FDA en 2021 de la semaglutida para el control de peso. Los investigadores vincularon la mayoría de los incidentes a errores accidentales en la dosificación en lugar de a un uso indebido intencional. Los hallazgos señalan la necesidad de instrucciones más claras para los pacientes sobre el uso semanal y los aumentos graduales.
Los datos nacionales mostraron que las llamadas relacionadas con los agonistas del receptor del GLP-1 (GLP-1RA) aumentaron de entre 1,000 y 1,500 por año antes de 2021 a más de 8,000 en 2023. La semaglutida representó la mayor parte del aumento.
Jordan Miller dirigió el análisis en la Universidad de Texas en San Antonio con la guía de David Han. El equipo revisó registros de centros de control de envenenamiento en todo el país y presentó el trabajo en una conferencia universitaria.
Los errores comunes incluyeron inyectar el medicamento diariamente en lugar de una vez por semana y comenzar con la dosis más alta sin titulación. Miller señaló que estos patrones coinciden con el cambio del tratamiento para la diabetes hacia un uso más amplio para la pérdida de peso.
El estudio apareció en el Journal of Medical Toxicology y como artículo de portada en la revista Significance. Los autores recomiendan mejorar la educación en clínicas y farmacias para reducir incidentes similares.