Tras la captura militar de EE.UU. al presidente venezolano Nicolás Maduro, senadores filipinos descartaron impactos económicos potenciales pero advirtieron que la intervención podría alentar acciones agresivas de potencias como China y Rusia, afectando disputas regionales incluida el Mar de China Meridional.
Esto se produce después de que el Departamento de Asuntos Exteriores de Filipinas instara a la moderación el 5 de enero, y en medio de condenas previas de legisladores que destacaron amenazas al orden basado en reglas y la posición del país frente a China.