Un nuevo estudio científico ha resuelto un debate centenario al demostrar que el toque de un pianista puede, efectivamente, alterar el color tonal de las notas del piano. Los investigadores utilizaron sensores avanzados para capturar movimientos sutiles de las teclas a gran velocidad. Los hallazgos indican que estos movimientos producen diferencias audibles en el brillo, la pesantez y la claridad.
Investigadores dirigidos por el Dr. Shinichi Furuya, del NeuroPiano Institute y de los Sony Computer Science Laboratories, llevaron a cabo el estudio. Emplearon un sistema personalizado sin contacto llamado HackKey para rastrear las 88 teclas del piano a 1.000 fotogramas por segundo. Veinte pianistas de renombre internacional interpretaron notas con cualidades tonales contrastantes, tales como sonidos brillantes frente a oscuros, y ligeros frente a pesados.