Investigadores en Finlandia no han hallado pruebas de una inflamación cerebral generalizada entre las personas con COVID persistente. En su lugar, los resultados vinculan los síntomas más graves con una mayor actividad en las regiones cerebrales relacionadas con las emociones y la memoria.
Un equipo de la Universidad de Turku examinó a 14 personas con COVID persistente mediante tomografías PET y resonancias magnéticas. Compararon los resultados con los escáneres de 11 voluntarios sanos y 13 pacientes con esclerosis múltiple. No aparecieron diferencias significativas en los marcadores de inflamación cerebral entre el grupo de COVID persistente y los controles sanos. Los pacientes con COVID persistente también mostraron mucha menos inflamación de la materia blanca que el grupo de esclerosis múltiple.