Investigadores de la Duke-NUS Medical School han descubierto cómo la actividad física restaura la reparación muscular en adultos mayores al reducir los niveles del gen DEAF1. Los hallazgos, publicados en Proceedings of the National Academy of Sciences, explican por qué el ejercicio ayuda a los músculos envejecidos a eliminar proteínas dañadas y mantener la fuerza.
El estudio muestra que los niveles de DEAF1 aumentan con la edad debido a que las proteínas FOXO disminuyen, lo que conduce a una señalización excesiva de mTORC1. Este desequilibrio provoca que las proteínas dañadas se acumulen en las células musculares.
El ejercicio activa proteínas que reducen el DEAF1, restaurando el equilibrio para que los músculos puedan repararse a sí mismos. Los experimentos realizados en moscas de la fruta y ratones confirmaron que reducir el DEAF1 mejora la fuerza, mientras que aumentarlo acelera la debilidad.
El profesor asistente Tang Hong-Wen señaló que el ejercicio corrige el desequilibrio al reducir los niveles de DEAF1. La autora principal, Priscillia Choy Sze Mun, destacó que el proceso ayuda a los músculos a limpiarse y reiniciarse.
El profesor Patrick Tan añadió que centrarse en el DEAF1 podría extender los beneficios del ejercicio a aquellas personas incapaces de mantenerse activas, incluidos pacientes en recuperación tras una enfermedad o cirugía.