Investigadores han identificado la disminución de los niveles de fosfatidilcolina como un factor clave en la disfunción mitocondrial relacionada con la edad. El hallazgo, realizado en el Instituto Leibniz sobre el Envejecimiento en Alemania, demuestra que aumentar este lípido puede restaurar la función mitocondrial juvenil en modelos de laboratorio.
El estudio, publicado en Nature Communications, fue dirigido por la Dra. Maria Ermolaeva con la Dra. Tetiana Poliezhaieva como autora principal. Los experimentos con el nematodo Caenorhabditis elegans demostraron que la reducción de la producción de fosfatidilcolina provocaba que las mitocondrias se fragmentaran y perdieran eficiencia, imitando los cambios observados en animales de mayor edad.
El suministro de fosfatidilcolina o su precursor, la colina, revirtió estos efectos en un plazo de dos días, incluso en gusanos de mediana edad o mayores. Los cultivos de células humanas y los conjuntos de datos clínicos respaldaron los hallazgos, revelando una caída pronunciada en los niveles de fosfatidilcolina en mujeres cerca de la menopausia.
La Dra. Ermolaeva señaló que los cambios metabólicos parecen modificables, lo que sugiere que las intervenciones dirigidas podrían favorecer un envejecimiento saludable. Se requiere más investigación para explorar sus aplicaciones en seres humanos.