Científicos de la Universidad McGill informan que el glicerol liberado durante la degradación de grasas inducida por el frío puede activar la enzima fosfatasa alcalina inespecífica de tejido (TNAP), encendiendo una vía de disipación de energía basada en creatina en la grasa parda. Los hallazgos se publicaron el 12 de mayo de 2026 en Nature y podrían informar investigaciones sobre trastornos óseos vinculados a la TNAP.
Científicos de la Universidad McGill afirman haber identificado un interruptor molecular que activa una vía alternativa de producción de calor en la grasa parda, el tejido encargado de generar calor involucrado en el mantenimiento de la temperatura corporal.
Según un comunicado de la Universidad McGill distribuido por ScienceDaily, el equipo descubrió que el glicerol —producido cuando la grasa almacenada se descompone durante la exposición al frío— se une a la fosfatasa alcalina inespecífica de tejido (TNAP) y la activa. Los investigadores señalan que esta activación pone en marcha el llamado "ciclo inútil de la creatina", un proceso dependiente de la creatina que puede disipar energía y generar calor junto al mecanismo termogénico más conocido de la grasa parda.
El trabajo, publicado en Nature el 12 de mayo de 2026, también vincula este mecanismo con la biología ósea. La TNAP es ampliamente reconocida por su papel en la mineralización ósea, y los investigadores sostienen que comprender cómo el glicerol influye en la TNAP podría ayudar a guiar futuros estudios sobre enfermedades óseas relacionadas con una actividad reducida de la TNAP, incluida la hipofosfatasia.