Un nuevo modelo teórico sugiere que los agujeros negros dejan restos estables que preservan la información cuántica, lo que podría resolver un enigma físico de larga data.
Los físicos han lidiado durante mucho tiempo con la paradoja de la información de los agujeros negros, que surgió del trabajo de Stephen Hawking en la década de 1970, el cual demostró que los agujeros negros emiten radiación y eventualmente se evaporan. Un estudio dirigido por Richard Pinčák y publicado en General Relativity and Gravitation propone que la torsión del espacio-tiempo en un marco de Einstein-Cartan de siete dimensiones evita la evaporación completa.
El modelo predice restos con una masa de aproximadamente 9*10^-41 kg que almacenan información a través de modos cuasinormales. Para un agujero negro de masa solar, estos restos podrían contener aproximadamente 1,515*10^77 qubits, lo que coincide con el contenido de información necesario para resolver la paradoja.
La misma geometría se vincula con la escala electrodébil de unos 246 GeV, ofreciendo una posible explicación para las masas de las partículas a través del campo de Higgs. Los restos también podrían contribuir a la materia oscura, con pruebas posibles a través de observaciones astronómicas en lugar de los aceleradores de partículas actuales.