Un nuevo análisis de datos de ondas gravitacionales indica que los agujeros negros más pesados del universo surgen de múltiples colisiones dentro de densos cúmulos estelares en lugar de colapsos estelares individuales.
Investigadores de la Universidad de Cardiff examinaron 153 fusiones de agujeros negros registradas en la versión 4.0 del Catálogo de Transitorios de Ondas Gravitacionales de LIGO-Virgo-KAGRA. Su estudio, publicado en Nature Astronomy, identifica dos poblaciones distintas de agujeros negros. Los objetos de menor masa coinciden con las expectativas de formación directa a partir de estrellas moribundas, mientras que los de mayor masa muestran giros rápidos en orientaciones aleatorias, lo que resulta consistente con fusiones repetidas en entornos concurridos donde las estrellas están mucho más densamente empaquetadas que cerca del Sol.