Una galaxia llamada Hebe, observada 400 millones de años después del Big Bang, muestra pruebas de la existencia de estrellas primitivas de Población III formadas únicamente por hidrógeno y helio. Investigadores dirigidos por Roberto Maiolino en la Universidad de Cambridge utilizaron el telescopio espacial James Webb para confirmar líneas espectrales que indican la presencia de estrellas extremadamente calientes y masivas. El hallazgo aporta información sobre la formación estelar en el universo temprano.
Los astrónomos han identificado lo que podría ser la prueba más sólida hasta la fecha de la existencia de estrellas de Población III, la primera generación estelar del universo. Se teoriza que estas estrellas, que serían cientos de veces más masivas y decenas de miles de grados más calientes que el Sol, se formaron a partir de hidrógeno y helio casi puros, sin elementos más pesados. La galaxia Hebe, detectada por el telescopio espacial James Webb, no muestra metales detectables más allá de estos elementos básicos y presenta una luz concentrada en frecuencias vinculadas al helio ionizado, una señal característica de estrellas ultracalientes, según Roberto Maiolino de la Universidad de Cambridge y su equipo. "Parece que las estrellas de Población III son, hasta donde podemos ver, la explicación más plausible", afirmó Maiolino. "Todas las demás explicaciones son muy poco satisfactorias". Hebe fue avistada por primera vez por el equipo de Maiolino en 2024, con espectros iniciales que sugerían una línea de helio ionizado. Observaciones posteriores del James Webb revelaron una línea de hidrógeno ionizado coincidente de la misma fuente, lo que consolidó la detección. Hannah Übler, miembro del equipo de la Universidad Ludwig Maximilians de Múnich, describió el examen exhaustivo de los datos: "Una vez que esto quedó claro... fue un gran momento saber... que aquí tenemos helio e hidrógeno, lo que sugiere el escenario de la Población III". Aunque convincente, la evidencia no es definitiva. Daniel Whalen, de la Universidad de Portsmouth, señaló que el helio ionizado implica objetos calientes, pero carece de la precisión necesaria para excluir trazas de elementos más pesados, lo que podría indicar estrellas de Población II ligeramente más jóvenes. Las simulaciones también sugieren que las primeras estrellas se formaron en cúmulos dispersos, lo que pone en duda la idea de una galaxia llena de ellas. Maiolino destacó el valor general del estudio: "No se trata solo de... decir que lo hemos encontrado... ya estamos aprendiendo mucho". Los modelos del equipo estiman que estas estrellas tenían en su mayoría entre 10 y 100 veces la masa del Sol.