La ex empleada electoral de Colorado Tina Peters, celebrada por teóricos de la conspiración, recibió un indulto del presidente Donald Trump pero permanece encarcelada. El gobernador de Colorado se ha negado a conmutar su sentencia, haciendo ineficaz el indulto hasta ahora. Este caso destaca las tensiones entre la autoridad federal y estatal en asuntos penales.
Tina Peters, antigua empleada electoral en Colorado, se ha convertido en figura emblemática para quienes promueven teorías conspirativas sobre las elecciones. El 28 de enero de 2026, surgieron informes de que el presidente Donald Trump emitió lo que se ha descrito como un 'indulto vacío' para Peters, quien cumple una condena de prisión relacionada con sus acciones como empleada electoral. Apesar del indulto federal, Peters sigue tras las rejas porque la conmutación de su sentencia a nivel estatal requiere la aprobación del gobernador de Colorado. El gobernador se mantiene firme hasta ahora, negándose a liberarla. Esta situación subraya los límites de los indultos presidenciales cuando se cruzan con las jurisdicciones estatales. El caso de Peters proviene de su implicación en esfuerzos alineados con narrativas de negación electoral, lo que le ganó apoyo de ciertos sectores políticos marginales. El intento de indulto refleja patrones más amplios en el enfoque de Trump hacia intervenciones legales, aunque en esta ocasión no ha tenido éxito. Según las últimas actualizaciones, su encarcelamiento continúa, sin resolución inmediata a la vista.