El presidente Trump ha retirado su demanda de 10.000 millones de dólares contra el IRS. La medida allana el camino para un fondo de compensación de 1.776 millones de dólares destinado a resarcir a quienes alegan extralimitación gubernamental. Críticos en el Congreso y grupos de ética han expresado su preocupación por este acuerdo.
Un juez federal desestimó la demanda el lunes después de que Trump lo solicitara. El caso se centraba en la filtración de sus declaraciones de impuestos en 2019 por parte de un contratista federal durante su primer mandato. También abarcaba reclamaciones vinculadas al registro del FBI en Mar-a-Lago en 2022 y a la investigación sobre Rusia. El Departamento de Justicia anunció entonces la creación del Fondo contra la Instrumentalización (Anti-Weaponization Fund) como parte de la resolución. El fondo revisará las reclamaciones de personas que aleguen haber sido objeto de señalamientos injustos por parte de las autoridades federales, incluyendo posibles pagos por gastos legales y otras pérdidas. El fiscal general interino Todd Blanche nombrará a la mayoría de los miembros de la junta que supervisará el programa. El acuerdo proporciona a Trump y a su organización una disculpa formal en lugar de una compensación financiera directa. Casi 100 demócratas de la Cámara de Representantes han intentado intervenir, argumentando que la demanda original carecía de fundamento y que el plazo de prescripción había expirado. Los organismos de vigilancia ética describieron el acuerdo como uno de los actos más corruptos de la historia reciente. La administración defendió el fondo citando precedentes pasados para resolver reclamaciones contra el gobierno.