El gobierno de Chaco anunció que el boleto del transporte público urbano aumentará a $1.885 a partir del 12 de enero de 2026, convirtiéndose en una de las tarifas más altas del país. Para mitigar el impacto, el Estado destinará más de $1.800 millones mensuales en subsidios. La medida surge tras audiencias públicas y busca garantizar la continuidad del servicio.
El Gobierno provincial de Chaco definió el nuevo valor del boleto del transporte público urbano en $1.885, efectivo desde el 12 de enero de 2026. Esta tarifa, una de las más caras del país, se basa en un análisis técnico que establece un costo real de $2.936, con el Estado absorbiendo la diferencia mediante subsidios. La decisión se tomó tras audiencias públicas el 10 y 12 de diciembre de 2025, en conjunto con la Subsecretaría de Transporte, el Ministerio de Infraestructura y las empresas concesionarias.
Los subsidios superarán los $1.800 millones mensuales, un incremento superior al 40% respecto a los aportes previos. Actualmente, la Provincia invierte más de $1.450 millones a través de programas como Chaco Subsidia, Boleto Estudiantil Gratuito y Asistencia Financiera, sumados a unos $400 millones nacionales gestionados mes a mes. El Ejecutivo destaca que, en los últimos dos años, ha cumplido con sus compromisos pese a la reducción de subsidios nacionales, con el fin de moderar el impacto en los usuarios y asegurar la operatividad en un contexto de costos crecientes.
El aumento va acompañado de exigencias a las empresas para mejorar el servicio: incrementar frecuencias, optimizar y extender recorridos, y renovar unidades obsoletas. Un informe de la Subsecretaría de Transporte reveló que en 2025 hubo reducción de frecuencias en varias líneas, bajo porcentaje de unidades en servicio e incumplimientos de pliegos, lo que impulsó la migración de usuarios hacia aplicaciones de transporte alternativo. En este sentido, el Gobierno apoya al Concejo Municipal de Resistencia en la búsqueda de un marco regulatorio para estas plataformas, ante una demanda en aumento.
Desde el Ejecutivo, se enfatiza que el esquema de subsidios busca una mejora sostenible en eficiencia y competitividad del sistema.