Científicos en el sur de Vermont han comenzado a infectar a miles de olmos americanos jóvenes con un hongo letal en un intento por identificar árboles resistentes a la enfermedad. El proyecto, que se lleva a cabo en un terreno de 28 acres en Benson, busca crear una población más diversa y tolerante de esta especie.
Gus Goodwin, de The Nature Conservancy, dirigió el proceso de inoculación en mayo. Los equipos utilizaron taladros para crear incisiones en casi la totalidad de los 5,300 árboles antes de inyectar una solución que contenía aproximadamente 100,000 esporas del patógeno que causa la enfermedad del olmo holandés. Un pequeño número recibió agua como grupo de control.
El proyecto se basa en árboles supervivientes de Nueva Inglaterra para aumentar la diversidad genética. Se están probando descendientes de ejemplares como Valley Forge y Damon, y aquellos que muestren resistencia serán clonados y destinados a futuros huertos semilleros. Los investigadores monitorearán la parcela durante dos años.
Los olmos americanos dominaron en su día las llanuras aluviales de gran parte del este de Estados Unidos antes de que la enfermedad del olmo holandés acabara con decenas de millones de ellos. El esfuerzo actual busca encontrar árboles que puedan sobrevivir a una exposición repetida y ayudar a restaurar los ecosistemas de las llanuras aluviales.
Las revisiones iniciales a principios de julio mostraron alrededor de 800 árboles sin síntomas hasta el momento. Las autoridades subrayaron que es demasiado pronto para sacar conclusiones definitivas sobre ejemplares individuales.