Los expertos enfatizan que un molinillo de burr es la herramienta más crucial para preparar café de alta calidad en casa, ofreciendo un control preciso sobre la consistencia de la molienda. A diferencia de los molinillos de cuchillas, que producen partículas desiguales, los modelos de burr trituran los granos de manera uniforme para una mejor extracción de sabor. Kaleena Teoh, cofundadora de Coffee Project New York, destaca su importancia para lograr infusiones personalizadas.
Lograr una taza de café profesional comienza con el equipo adecuado, y moler granos frescos es un pilar fundamental de ese proceso. Aunque la proporción áurea de café a agua proporciona una base sólida para las medidas, la herramienta utilizada para moler esos granos puede hacer o deshacer el resultado. La mayoría de los profesionales recomiendan moler en casa para preservar la frescura, pero no cualquier molinillo sirve: usar un modelo estándar de cuchillas de cocina a menudo conduce a resultados inconsistentes que embotan el sabor de la infusión final. Kaleena Teoh, cofundadora y directora de educación de Coffee Project New York, explica: «Un molinillo de burr te da el máximo control», permitiendo a los usuarios preparar café exactamente como desean. Los molinillos de burr funcionan triturando los granos entre dos discos abrasivos, o burrs, que rotan paralelos entre sí en los modelos planos o concéntricos en los cónicos. La distancia entre las burrs es ajustable, estableciendo el tamaño de la molienda para que coincida con métodos de preparación como el espresso o el pour-over. En contraste, los molinillos de cuchillas funcionan como licuadoras, picando los granos de manera aleatoria y produciendo una mezcla de polvo fino y trozos grandes. Teoh señala: «Con un molinillo de cuchillas, no hay forma de garantizar cómo se mueven los granos dentro del molinillo... Básicamente estás cortando y picando los granos en diferentes ángulos». Esta inconsistencia obstaculiza la extracción uniforme, mientras que los molinillos de burr aseguran un rango más estrecho de tamaños de partículas para un sabor más equilibrado. Los molinillos de burr planos producen partículas mayoritariamente uniformes, ideales para la consistencia, mientras que los cónicos crean dos ligeras variaciones: más finas y más gruesas, para potencialmente espressos más complejos. Sin embargo, una investigación de la Specialty Coffee Association sugiere que la diferencia es sutil y difícil de detectar en pruebas ciegas. Teoh añade: «Tanto las burrs planas como las cónicas pueden darte grandes resultados, siempre y cuando sepas cómo ajustar la molienda para tu café». La selección depende de las necesidades: algunos modelos se especializan en moliendas finas para espresso, otros ofrecen ajustes amplios para varios estilos. Opciones asequibles para casa incluyen el Fellow Opus a $200, Baratza Encore a $120, Hario Skerton Pro a $52 y 1Zpresso a $139. Para maximizar los beneficios, combina el molinillo con granos frescos de tostadores locales, ya que el café más fresco realza el aroma y el sabor. Los tuestes más oscuros, al ser más quebradizos, se muelen más fácilmente, especialmente en modelos manuales.