Investigadores de la Universidad de Michigan han desplegado dos prototipos de dispositivos de energía undimotriz en Beaver Island, en el lago Michigan. El objetivo es generar electricidad a nivel local y reducir la dependencia de vulnerables cables submarinos procedentes de tierra firme.
Beaver Island, hogar de unos 600 residentes, recibe electricidad a través de cables que atraviesan aproximadamente 30 millas del lecho del lago. Los cortes de suministro ocurren con frecuencia durante las tormentas, incluyendo un apagón prolongado tras la tormenta de hielo del año pasado. A principios de este mes, el equipo universitario colocó dos pequeños dispositivos, cada uno aproximadamente del tamaño de una pelota de yoga, a lo largo de la costa. Los prototipos lograron encender una bombilla y cargar un teléfono móvil durante las pruebas iniciales. El proyecto es el resultado de dos años de aportaciones de la comunidad, cuyos residentes señalaron como máxima prioridad la obtención de energía fiable para el aeropuerto. El investigador principal, Lei Zuo, señaló que el equipo trabajó estrechamente con los lugareños para definir el diseño. Los dispositivos están financiados por subvenciones de la Fundación Nacional de Ciencias. El equipo planea perfeccionar la tecnología e instalar una versión definitiva en los próximos años.