Nuevos experimentos revelan que los abejorros alteran los movimientos de su lengua según sus condiciones internas, lo que apunta a experiencias subjetivas similares a las emociones.
Investigadores de la Macquarie University pusieron a prueba a abejorros terrestres (Bombus terrestris) con soluciones de azúcar, sal y quinina. Las abejas extendieron su glosa tras probar sabores dulces, pero se limpiaron la boca y sacudieron la cabeza tras los sabores amargos o salados. Cuando estaban deshidratados, los insectos aumentaron las protrusiones de la lengua incluso ante agua salada, lo que demuestra que sus respuestas cambiaban según su estado interno.
El tratamiento de las abejas con dopamina aumentó su motivación para buscar alimento sin alterar los movimientos de la lengua. Los endocannabinoides, sin embargo, aumentaron las protrusiones relacionadas con el placer. Andrew Barron señaló que estos cambios indican que las abejas evalúan su entorno en lugar de actuar basándose en programas fijos.
Expertos como Ralph Adolphs y Jonathan Birch calificaron el trabajo de innovador. El estudio fue publicado en PNAS bajo el DOI 10.1073/pnas.2529114123.