Grupos educativos y partes interesadas católicas han expresado su firme oposición a los cambios propuestos por la Comisión de Educación Superior al plan de estudios de educación general. Argumentan que las revisiones corren el riesgo de socavar el aprendizaje integral y convertir la educación superior en una mera formación profesional. Los grupos solicitaron consultas más amplias antes de cualquier implementación.
En una declaración conjunta, la Asociación Educativa Católica de Filipinas y la Comisión Episcopal de Educación Católica de la Conferencia de Obispos Católicos de Filipinas respaldaron las preocupaciones expresadas anteriormente por instituciones de educación superior. Subrayaron que la educación general forma el núcleo de la experiencia universitaria y no debería verse limitada por objetivos impulsados por el mercado.
Los grupos citaron al Papa León XIV para enfatizar que la formación auténtica debe integrar la ciencia con el humanismo y la tecnología con la conciencia. Instaron a la Comisión de Educación Superior a realizar revisiones basadas en evidencia que involucren a estudiantes, educadores y líderes académicos.
Más de 1,500 partes interesadas firmaron un documento de posición separado que describe el borrador como un mosaico de términos corporativos que carece de una visión coherente. Los firmantes advirtieron que los cambios podrían desplazar a hasta 90,000 docentes y debilitar la educación moral y cívica. Planean presentar la petición a la Comisión de Educación Superior el 12 de mayo.