Investigadores de la Universidad Metropolitana de Tokio han demostrado mediante simulaciones que un telescopio de rayos X ligero podría producir el primer mapa químico completo de la superficie lunar.
Un equipo dirigido por Airi Toida y el profesor Yuichiro Ezoe desarrolló el concepto de un telescopio compacto con un peso inferior a diez kilogramos. El instrumento fue diseñado originalmente para la magnetosfera terrestre y ha sido probado en condiciones de radiación severas. Las simulaciones indican que uno de estos telescopios a bordo de un satélite en órbita lunar podría cartografiar oxígeno, hierro, magnesio, aluminio y silicio en toda la Luna en aproximadamente dos años. Una matriz de cinco por cinco de estos detectores podría completar la tarea en un año y detectar además sodio con una mayor resolución. El trabajo, publicado en Earth, Planets and Space, se basa en observaciones durante las erupciones solares, cuando la iluminación de rayos X es más intensa. Aborda las lagunas dejadas por mapas parciales anteriores de las misiones Apolo y Chandrayaan. La investigación recibió apoyo de la beca JSPS KAKENHI número 21H04972.