El ministro del STF, Flávio Dino, abogó en un artículo en el Correio Braziliense por penas más duras para delitos como la corrupción y la malversación cometidos por miembros del sistema judicial. Propone la destitución inmediata al ser imputados y la pérdida automática del cargo tras una condena. La sugerencia surge en medio de debates sobre la reforma del poder judicial.
El ministro del STF, Flávio Dino, publicó el domingo (26) en el Correio Braziliense el artículo "¿Cómo castigar la corrupción en el sistema de Justicia?". Argumenta que los controles éticos actuales para jueces, fiscales, abogados y otros son insuficientes y exige una revisión del Código Penal.
La propuesta tiene tres pilares principales. Primero, aumentar las penas por malversación, extorsión, corrupción pasiva, prevaricación, tráfico de influencias y corrupción activa dentro del sistema judicial. Segundo, la destitución inmediata de jueces, fiscales y abogados tras la recepción de la imputación, con la pérdida automática del cargo al confirmarse una sentencia firme. Dino escribió: "no hay venta de decisiones judiciales sin un comprador".
El tercer pilar penaliza las acciones que obstaculicen o represalien investigaciones. Destaca que la medida es proporcional, señalando que es "evidentemente reprobable que un conocedor y guardián de la legalidad traicione su toga".
Esto encaja en una reforma más amplia impulsada por Dino, Gilmar Mendes, Alexandre de Moraes y Cristiano Zanin, en oposición a Edson Fachin, quien prioriza un código de conducta. El texto surge en medio de la crisis del Banco Master que involucra a magistrados del STF.