Dos clientes de Nintendo han interpuesto una demanda colectiva contra la compañía para solicitar el reembolso de los precios más elevados pagados debido a unos aranceles, ahora invalidados, impuestos por el presidente Donald Trump. La demanda, presentada el 21 de abril en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Oeste de Washington, sostiene que Nintendo trasladó los costes arancelarios a los consumidores mientras solicitaba reembolsos al gobierno. Según informó primero Aftermath, los demandantes pretenden evitar que Nintendo obtenga un beneficio doble por los mismos pagos.
Gregory Hoffert, de California, y Prashant Sharan, de Washington, representan a todos los consumidores afectados en la demanda. Argumentan que Nintendo, al igual que otros importadores, elevó los precios de venta al público de sus consolas y otros productos para cubrir los aranceles pagados a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los EE. UU. Tras una sentencia del Tribunal Supremo en febrero que declaró ilegales los aranceles de 2025 de Trump, Nintendo pasó a ser elegible para obtener reembolsos, pero no se ha comprometido a devolver los sobrecostes a los clientes, según afirma la demanda. "Como consecuencia de [la decisión del Tribunal Supremo], los importadores que pagaron esos aranceles, incluida Nintendo, tuvieron derecho a obtener reembolsos de los aranceles que previamente pagaron a la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de los EE. UU.", declaran los demandantes en el documento. "Sin embargo, la realidad económica del régimen arancelario es que los importadores como Nintendo no asumieron finalmente todos los costes de los aranceles. En su lugar, los importadores trasladaron los costes elevados a los consumidores en forma de precios minoristas más altos. Por lo tanto, Nintendo recaudó los costes arancelarios de los consumidores a través de precios elevados, mientras solicitaba el reembolso de esos mismos pagos arancelarios al gobierno federal". El equipo legal advierte de que, sin la intervención de un tribunal, Nintendo recuperaría los pagos dos veces: una de los consumidores y otra del gobierno. "Nintendo no ha contraído ningún compromiso legalmente vinculante para devolver los sobrecostes relacionados con los aranceles a los consumidores que realmente los pagaron", argumentan. "Esta demanda busca evitar ese resultado injusto". Nintendo y otras compañías demandaron al gobierno federal el mes pasado tras el fallo, pero pausaron las acciones a la espera de que se establezca un proceso de reembolso gubernamental.