El grupo no sindical Giga United obtuvo 24 de 37 escaños con el 40,4 % de los votos en las elecciones del comité de empresa en la Gigafábrica de Tesla en Grünheide, cerca de Berlín, que concluyeron el 4 de marzo de 2026. La lista de IG Metall consiguió 13 escaños con el 31,1 % —una caída desde el 39,4 % en 2024— en medio de acusaciones mutuas de intimidación, disputas legales y la postura antisyndical de Elon Musk.
Las elecciones en la única Gigafábrica alemana de Tesla en Grünheide, al sureste de Berlín, se celebraron del 2 al 4 de marzo de 2026, con una participación del 87 % entre los 10.703 empleados con derecho a voto (a la baja respecto a la elección anterior). El comité se redujo a 37 escaños desde 39, ya que la plantilla cayó a alrededor de 10.000 desde 12.415. Giga United, liderado por la presidenta Michaela Schmitz, obtuvo la mayoría para una representación no sindical. La Iniciativa Polaca quedó en tercer lugar con el 8,3 %, con los votos repartidos entre 11 listas. IG Metall, dominante en otros fabricantes de automóviles alemanes como BMW y Volkswagen, buscó el control pero se quedó corto, con 16 de 39 escaños en 2024. El director de la planta de Tesla, André Thierig, calificó el resultado de «mensaje claro» a favor de la «codeterminación independiente». Laura Arndt, de IG Metall, reconoció: «Desgraciadamente no fue suficiente para asegurar la mayoría… seguiremos dando lo mejor de nosotros en el nuevo comité de empresa para lograr cambios». El líder distrital Jan Otto acusó a Tesla y Musk de presionar a los trabajadores, alegando que el apoyo a los sindicatos conlleva «desventajas» y erosiona la democracia. Las tensiones de la campaña incluyeron la acusación de Tesla a un representante de IG Metall de grabar secretamente una reunión (la policía incautó el portátil); el sindicato lo calificó de «mentira calculada», demandó a Thierig por difamación e impulsó reclamaciones por prácticas antisindicales (resueltas más tarde). Tesla organizó un concierto antisyndical en diciembre de 2025, distribuyó botones de «Giga JA – Gewerkschaft NEIN» y compartió un vídeo de Musk advirtiendo de que organizaciones externas podrían obstaculizar la expansión (p. ej., Cybercab, Semi), aunque la fábrica no cerraría. IG Metall busca un acuerdo de negociación colectiva —la ausencia de uno desde la apertura de la planta en 2022 permite relaciones directas entre dirección y empleados, pero genera críticas por exceso de trabajo, problemas con el pago de bajas por enfermedad, visitas domiciliarias de gerentes y despidos. Tesla destaca salarios por encima de la media y alega que los motivos sindicales incluyen el crecimiento de afiliados. La presidenta de IG Metall, Christiane Benner, denunció una «campaña dura y sucia». El Gobierno de Brandeburgo instó a la mediación. Operando al ~40 % de la capacidad de 375.000 Model Y, la planta afrontó un recorte del 14 % de la plantilla en medio de unas ventas europeas de Tesla a la baja el 28 % en 2025 y unas matriculaciones alemanas al 48 % hasta 19.390, afectadas por la competencia de los VE chinos. Se trata de la tercera elección desde 2022; la próxima será en 2028.