Una encuesta reciente revela que el 75 por ciento de los alemanes es poco probable que compre un Tesla, a pesar del fuerte interés en vehículos eléctricos de marcas nacionales. Las posiciones políticas de Elon Musk se citan como un factor clave en la disminución del atractivo de la marca. Esto ocurre en medio de una caída del 27 por ciento en las ventas de Tesla en Europa el año pasado.
Tesla enfrenta desafíos significativos en Alemania, uno de los mayores mercados automovilísticos de Europa, según una encuesta del Instituto Alemán de Economía. Más de tres cuartos de los encuestados indicaron que no comprarían un vehículo Tesla: el 60 por ciento lo descartó por completo, mientras que el 16 por ciento dijo que era improbable. Este rechazo persiste incluso cuando los vehículos eléctricos ganan terreno, con uno de cada cinco coches nuevos vendidos en Alemania siendo totalmente eléctricos y el 40 por ciento de los encuestados abiertos a comprar un VE de un fabricante alemán. La encuesta destaca cómo la política influye cada vez más en las elecciones de los consumidores en el sector de los VE. Los investigadores atribuyen gran parte de los problemas de Tesla a las posturas públicas del CEO Elon Musk, incluyendo su apoyo al partido de extrema derecha alemán Alternativa para Alemania (AfD) y sus lazos con el presidente de EE.UU. Donald Trump. Estas asociaciones, junto con las políticas estadounidenses sobre aranceles y amenazas percibidas a la seguridad europea como las reclamaciones sobre Groenlandia, han alejado a compradores potenciales. La polarización política agrava el problema: solo el 10 por ciento de los partidarios del Partido Verde, típicamente entusiastas de los VE, podrían imaginarse poseyendo un Tesla. Mientras tanto, los partidarios de AfD muestran un bajo interés general en coches eléctricos, lo que reduce aún más las perspectivas de Tesla. Los competidores nacionales se benefician de este cambio. Marcas como BMW y Mercedes están viendo un aumento en la demanda de sus modelos eléctricos. Por ejemplo, el iX3 de BMW está casi agotado para el año, aprovechando el entusiasmo menguante por Tesla. La Gigafábrica de Tesla en Berlín emplea a miles, pero los compradores alemanes siguen sin corresponder con compras. El contexto más amplio subraya las dificultades de la marca en Europa, con una disminución del 27 por ciento en las ventas el año pasado. El enfoque de Tesla parece estar pivotando: Musk anunció recientemente que la producción de los Model S y Model X terminará esta primavera para priorizar el robot Optimus. Esta encuesta sirve como recordatorio de que en el mercado de VE, las percepciones de los consumidores sobre los valores de una marca pueden rivalizar en importancia con las características técnicas.