Max Verstappen terminó su Gran Premio de Gran Bretaña con un accidente a cinco vueltas del final. El cuatro veces campeón del mundo expresó su gran frustración con su coche Red Bull tras el incidente.
Verstappen se clasificó séptimo en el Gran Premio de Gran Bretaña, por detrás de su compañero de equipo Isack Hadjar. Describió el rendimiento del coche como vergonzoso y deficiente debido a la falta de velocidad punta y al mal equilibrio.
Durante la carrera, se salió de la pista y acabó en la grava. Por radio comentó: "Este puto coche, es increíble". Más tarde añadió que la situación era sumamente peligrosa y que estaba harto tras haber sufrido problemas similares en Austria.
El director del equipo Red Bull, Laurent Mekies, reconoció los problemas. Señaló que resulta desagradable para los pilotos que el coche les falle en curvas de alta velocidad en carreras consecutivas.
Verstappen también declaró que ya no cree en una remontada en el campeonato similar a la de la temporada pasada.