Red Bull Racing se ha disculpado con Max Verstappen por no haber resuelto antes un problema de dirección en el monoplaza RB22. El equipo identificó y corrigió el fallo tras el Gran Premio de Miami, donde Verstappen terminó quinto tras un trompo en la primera vuelta. El director técnico, Pierre Wache, explicó la complejidad para detectar y abordar la causa raíz.
El director técnico de Red Bull Racing, Pierre Wache, expresó su pesar al cuatro veces campeón del mundo Max Verstappen por el retraso del equipo en solucionar un problema en el sistema de dirección del coche RB22. Verstappen había notado el inconveniente desde las primeras pruebas en Barcelona. El equipo sustituyó toda la cremallera de dirección y los componentes de soporte, con mejoras evidentes durante una jornada de filmación en Silverstone, según declaró Wache a Motorsport.com tras el Gran Premio de Miami. "Lamento que no lo hayamos arreglado antes", dijo Wache. "Probamos varias cosas y no funcionaron. Algunas piezas también tardaron mucho en llegar, pero creo que el equipo de ingeniería hizo un muy buen trabajo para lograrlo". La solución contribuyó al mejor rendimiento de Red Bull en Miami, reduciendo la distancia con los líderes en más de un segundo durante la clasificación en comparación con Japón, a pesar de las actualizaciones de McLaren y Ferrari. Wache aclaró el cronograma, señalando que la causa raíz se encontró poco antes del parón de abril, lo que permitió tiempo para fabricar piezas que no estaban disponibles anteriormente para Bahréin y Yeda. El quinto puesto de Verstappen en Miami no reflejó el ritmo del coche, ya que se vio obstaculizado por su trompo en la primera vuelta y una parada en boxes temprana. Por otro lado, Red Bull introdujo su versión de un alerón trasero móvil, desarrollado desde noviembre pero refinado a lo largo de carreras como Bahréin, Melbourne y Suzuka para cumplir con las regulaciones de la FIA. "Intentamos introducirlo en Bahréin y luego en Melbourne. Pero tuvimos algunos problemas para que funcionara", explicó Wache. El dispositivo gira de forma opuesta al de Ferrari y ahora funciona con eficacia.