Max Verstappen ha revelado que Red Bull discutió internamente sus críticas públicas tras el Gran Premio de Canadá y que aprendieron una lección de ello antes del Gran Premio de Mónaco.
Tras la clasificación en Montreal, el tricampeón del mundo señaló que el equipo no había seguido sus comentarios sobre la puesta a punto. Él aceptó la dirección preferida en parte para demostrar que no funcionaría. "Ya lo he señalado muchas veces, pero a veces simplemente tienes que dejar que ellos sientan por sí mismos que no funciona", dijo Verstappen. El jefe del equipo, Laurent Mekies, describió tales intercambios como parte de la cultura del equipo y necesarios para el progreso. Verstappen añadió que el episodio sirvió para mantener alerta al equipo técnico y que, normalmente, Red Bull escucha bien sus aportaciones. Mirando hacia Mónaco, Verstappen comentó que poco había cambiado en el RB22 y que no esperaba un segundo podio consecutivo. Señaló la fortaleza de Ferrari en las curvas lentas y afirmó que Red Bull seguía siendo demasiado lento para ganar esta temporada.