Max Verstappen destacó los continuos problemas de conducción del coche de Red Bull durante el fin de semana del Gran Premio de Canadá. Bromeó diciendo que las calles irregulares de Mónaco podrían obligarlo a pedir una espalda nueva.
Durante el Gran Premio de Canadá, Verstappen comentó a los medios holandeses que las pistas irregulares siguen siendo difíciles para Red Bull debido a la filosofía y la configuración del monoplaza. Señaló que el problema ha persistido a pesar de las nuevas regulaciones y afirmó que, aunque en Miami fue mejor, todavía no es óptimo.