Max Verstappen afirmó que la sesión de clasificación del Gran Premio de Mónaco le permitió pilotar de forma natural, sin las exigencias de gestión de batería impuestas por el reglamento de 2026.
Verstappen describió la sesión como una vuelta a su mejor forma tras criticar las nuevas normas de propulsión, que dividen la potencia en un 53-47 entre el motor de combustión y los componentes eléctricos. Las curvas de baja velocidad en Mónaco permitieron a los coches recargar las baterías fácilmente, eliminando la necesidad de ahorrar energía. 'Por fin volví a sentirme yo mismo en el coche', dijo Verstappen. Señaló que tuvo mejor visión en los vértices y la capacidad de seleccionar las marchas libremente, añadiendo que tales condiciones son poco frecuentes en el calendario. El piloto de Red Bull se mostró sorprendido por luchar por la pole tras haber estado a nueve décimas de segundo en los últimos entrenamientos. Identificó el sector central como la debilidad constante del equipo debido a los baches y bordillos, pero calificó el resultado general como un gran cambio de rumbo. Verstappen confirmó que el equipo se centrará en la salida de la carrera, la cual considera más crítica este año.