Red Bull se encontró con problemas de motor y de equilibrio durante las sesiones de entrenamiento del viernes en el Gran Premio de Austria, mientras probaba un importante paquete de mejoras para el RB22.
Max Verstappen terminó cuarto tanto en la FP1 como en la FP2 en el Red Bull Ring, a más de medio segundo del líder, Kimi Antonelli. El cuatro veces campeón del mundo y su compañero de equipo, Isack Hadjar, informaron de problemas en la curva 3, donde la unidad de potencia perdía revoluciones en el vértice. Verstappen describió el manejo como irregular. Dijo que la parte trasera se agarraba y se bloqueaba, lo que obligaba a los pilotos a adivinar el nivel de agarre antes de que la aplicación del acelerador provocara el patinaje de las ruedas. El director técnico Pierre Wache confirmó un problema de gestión del motor que el equipo debe solucionar antes de la clasificación. Señaló que la extensa mejora, que incluye un fondo rediseñado, pontones y una reducción de peso, ha alterado las características del coche. El director del equipo, Laurent Mekies, espera que el paquete reduzca el déficit respecto a los líderes de cuatro o cinco décimas a dos o tres. Hadjar dijo que el coche se sentía más fácil de conducir en la FP2, pero que sigue sin estar equilibrado.