Max Verstappen abordó la próxima mejora de Red Bull para el Gran Premio de Austria durante la jornada de medios del jueves en Spielberg. El equipo planea un segundo paso en el desarrollo tras su paquete de Miami para solucionar las deficiencias de rendimiento. Verstappen señaló que lograr mayores avances sigue siendo un reto.
Red Bull tiene como objetivo reducir a la mitad el exceso de peso de 12 kg del RB22 e introducir revisiones aerodinámicas, incluyendo pontones actualizados, en su carrera de casa. El director del equipo, Laurent Mekies, busca reducir el déficit por vuelta de tres décimas y media o cuatro décimas a alrededor de una décima, aunque afirmó que el paquete por sí solo no será suficiente para luchar por la victoria.
Verstappen comentó que los pasos iniciales dados desde el comienzo de la temporada han resultado más fáciles que los necesarios para competir por los triunfos. "El paso más difícil es siempre el último, el de luchar realmente por la victoria", declaró a los periodistas, añadiendo que el equipo sigue presionando para lograr mejoras mientras los rivales también desarrollan sus coches.
El cuatro veces campeón del mundo hizo hincapié en el enfoque colectivo para cerrar las brechas en carga aerodinámica, agarre y equilibrio. Se negó a especular sobre una reevaluación de su posición en caso de que Red Bull siga siendo el cuarto más rápido hasta el parón de verano.