Investigadores de Johns Hopkins Medicine crearon organoides cerebrales cultivados en laboratorio a partir de células de personas con enfermedad de Alzheimer para estudiar cómo responden al antidepresivo oxalato de escitalopram.
Los organoides, elaborados a partir de células sanguíneas reprogramadas en células madre, replicaron características moleculares clave de la enfermedad. Algunos mostraron un aumento de proteínas relacionadas con la señalización de serotonina después del tratamiento, mientras que otros presentaron pocos cambios. Vasiliki Machairaki, directora del estudio, señaló que los modelos podrían ayudar a identificar subgrupos de pacientes con probabilidades de beneficiarse de determinados fármacos. El trabajo también examinó las vesículas extracelulares liberadas por los organoides como posibles biomarcadores para el diagnóstico y la estadificación de la enfermedad. El estudio, financiado en parte por los Institutos Nacionales de Salud, fue publicado en Alzheimer’s & Dementia. Involucró a cientos de organoides de pacientes y sujetos de control sanos, centrándose en la región del cerebro posterior. Machairaki planea desarrollar aún más los modelos para incluir células inmunitarias y estructuras vasculares para obtener un mayor realismo.