Markus “Doom” Gaasedelen ha presentado un exploit “Bliss” que hace jailbreak a la consola Xbox One original, mostrado en RE//verse 2026. El método requiere soldar un microcontrolador a la placa base y remover capacitores. Solo afecta al modelo inicial, dejando a Xbox One S y X sin impacto.
La Xbox One se lanzó el 22 de noviembre de 2013 y durante mucho tiempo se consideró “inhackeable”, a diferencia de la PlayStation 4, que fue objeto de jailbreak en 2016. La demostración de Gaasedelen marca la primera gran brecha después de 12 años, según la cobertura de Tom’s Hardware de RE//verse 2026, publicada el 16 de marzo de 2026 por Kotaku. El proceso implica modificaciones de hardware: conectar un microcontrolador a la placa base y ajustar el voltaje removiendo capacitores, lo que lo hace más complejo que los métodos de jailbreak de PS4 como grabar un Blu-ray o usar un cable Ethernet. Microsoft no puede parchearlo mediante actualizaciones de firmware. Este desarrollo tiene importancia para los preservacionistas, al permitir la desencriptación completa de juegos, más allá de lo que permitía la suscripción a Xbox One Developer Mode, disponible desde 2016, para apps y emuladores. Modern Vintage Gamer señaló que el Dev Mode probablemente redujo los incentivos para hackear al permitir la instalación de emuladores. El exploit solo aplica a las unidades originales de Xbox One; Xbox One S y X siguen seguras.