Sony publicó su informe del año fiscal a principios de este mes, revelando expectativas de ventas más bajas de hardware de PS5 debido a la escasez persistente de memoria impulsada por la demanda de IA. El director ejecutivo, Hiroki Totoki, indicó que los planes para la consola de próxima generación siguen sin decidirse.
El informe destacó que la escasez de hardware podría continuar hasta 2027, lo que llevó a Sony a basar sus objetivos de ventas de PS5 en la disponibilidad de memoria a precios razonables. El analista Rhys Elliot señaló que la empresa podría optar por reducir la producción de consolas en lugar de absorber costes más elevados, con posibles aumentos de precio si las presiones persisten.