Un equipo de investigadores en Corea del Sur ha creado un sistema de siete anillos inteligentes que traducen la lengua de señas americana y la lengua de señas internacional a texto. Según un nuevo estudio, este dispositivo vestible interpreta los movimientos de las manos y los dedos de manera más eficaz que las cámaras o los guantes, con el objetivo de reducir las barreras comunicativas para las personas sordas o con dificultades auditivas.
Un equipo de la Universidad de Yonsei, la Universidad Hankuk de Estudios Extranjeros y el Instituto Coreano de Ciencia y Tecnología diseñó estos anillos para capturar con precisión la posición de los dedos y los movimientos de las manos. El estudio, publicado el viernes en la revista Science Advances, demuestra que el sistema reconoció de forma fiable 100 palabras en lengua de señas americana (ASL) e internacional (ISL) durante las pruebas. El dispositivo funcionó correctamente con usuarios nuevos sin necesidad de recalibración y generó traducciones a nivel de oración al detectar palabras en secuencia, sin necesidad de formación gramatical. Los anillos detectan tanto señas estáticas, como 'yo' y 'tú', como dinámicas, tales como 'bailar', 'volar' y 'sol'.La ASL y la ISL son utilizadas por más de 72 millones de personas sordas o con dificultades auditivas en todo el mundo, pero la mayoría de las personas oyentes apenas conocen palabras en estos idiomas o no conocen ninguna. Esto complica a menudo tareas cotidianas como pedir comida o buscar asistencia. Los prototipos existentes, como los guantes voluminosos o los sistemas de cámaras, dificultan el movimiento natural o requieren configuraciones controladas, lo que limita su adopción, señalaron los investigadores.Los autores destacan el potencial del dispositivo para la traducción pública sin barreras y las interfaces de asistencia diaria. 'Estos avances sugieren que [el dispositivo podría permitir] sistemas de traducción pública sin barreras para usuarios nuevos e interfaces de asistencia diaria sin restricciones', escribieron. Más allá de la lengua de señas, el diseño inalámbrico y modular podría extenderse a controles de realidad virtual, interfaces sin contacto y seguimiento de rehabilitación.