Los especialistas afirman que el ejercicio físico debe ser obligatorio en el tratamiento del cáncer, no opcional. La evidencia de diversos estudios destaca beneficios como la reducción de la toxicidad cardíaca y la fatiga. La recomendación se enfatizó en el congreso Onco in Rio en Río de Janeiro.
En el congreso Onco in Rio, organizado por Rede D’Or en Río de Janeiro, los expertos argumentaron que el ejercicio físico debería prescribirse obligatoriamente a los pacientes con cáncer. La médica Marina Rondinelli, anestesióloga y especialista en medicina del dolor, afirmó: "El ejercicio físico ya no es una opción; es una prescripción".
Un estudio publicado en julio de 2025 en el British Journal of Sports Medicine, que revisó 80 artículos, halló que la actividad física reduce significativamente la toxicidad cardíaca, el deterioro cognitivo y la neuropatía en pacientes con cáncer. También modula la composición corporal y biomarcadores como la insulina y la proteína C reactiva, al tiempo que mejora la calidad del sueño, el bienestar psicológico y la interacción social.
Rondinelli señaló que el 75% de los pacientes en quimioterapia experimenta deterioro cognitivo, como problemas de memoria y concentración, y el 80% reporta fatiga muscular. Ejercicios como caminar, el entrenamiento con pesas y el entrenamiento funcional alivian la fatiga, mientras que los ejercicios aeróbicos y de fuerza benefician la cognición. Incluso un minuto de ejercicio diario es mejor que nada, adaptado a la condición del paciente.
Los datos de la National Comprehensive Cancer Network muestran que el 59% de los pacientes en tratamiento activo experimenta dolor, cifra que aumenta al 64% en casos avanzados y al 33% en remisión.
El oncólogo Paulo Hoff enfatizó que tales prescripciones aún no están generalizadas, pero que la sólida evidencia —como un estudio de 800 pacientes donde el grupo que realizó ejercicio tuvo la mitad de recurrencias de cáncer en comparación con el grupo que no lo hizo— coincide con el impacto de la quimioterapia. El yoga es efectivo para los trastornos del sueño en mujeres con cáncer de mama.