La Corte Suprema dictaminó que la ausencia laboral por sí misma no es suficiente para probar el abandono del empleo ni para justificar un despido.
El Tribunal Superior emitió la decisión el 26 de junio en un caso que involucra al trabajador de producción Alvin Carpio. El fallo establece que los empleadores deben probar tanto la ausencia no autorizada como una clara intención por parte del empleado de poner fin a la relación laboral.
La magistrada asociada Maria Filomena Singh redactó la decisión de la Tercera Sala. En ella se indica que la mera ausencia no demuestra abandono y que la política de la empresa de despedir tras cinco ausencias injustificadas resultaba desproporcionada.
El tribunal ordenó la reincorporación de Carpio sin el pago de salarios caídos. El magistrado asociado Japar Dimaampao disintió, argumentando que el despido estaba justificado debido a una desobediencia deliberada.