La Corte Suprema ha revocado una directiva del Tribunal Superior de Himachal Pradesh para eliminar huertos de manzanos fructíferos de tierras forestales, brindando un alivio crucial a los pequeños agricultores. El tribunal superior también ha ordenado al gobierno estatal que prepare una propuesta para ayudar a los cultivadores marginales y sin tierra. Los grupos de agricultores han aplaudido la sentencia como una vindicación de sus demandas de regularización de tierras.
En una decisión significativa, la Corte Suprema de la India ha anulado la orden del Tribunal Superior de Himachal Pradesh que mandaba el desalojo de huertos de manzanos establecidos en lo que se consideraba tierra forestal invadida. Este fallo llegó en medio de audiencias en curso sobre campañas de desalojo y la posible tala de árboles, que habían generado una ansiedad generalizada entre los propietarios de huertos en el estado.
La intervención del tribunal ofrece un gran respiro a los pequeños y marginales agricultores que dependen en gran medida del cultivo de manzanas para sus ingresos. Organizaciones como la Himachal Kisan Sabha y varias asociaciones de productores de manzanas han expresado su gratitud por el veredicto, viéndolo como un apoyo a su impulso para regularizar tenencias de tierra de hasta cinco bighas. Estos grupos argumentan que tales parcelas son vitales para la supervivencia económica de las familias en las regiones dependientes de manzanas de Himachal Pradesh.
El Dr. Kuldeep Singh Tanwar, presidente de la Kisan Sabha, enfatizó las implicaciones más amplias, declarando: «La sentencia de la Corte Suprema establece que el problema no es meramente un litigio legal, sino uno socioeconómico. La destrucción de árboles de manzano fructíferos equivale efectivamente a quitarles a los agricultores su único medio de subsistencia».
Además, la Corte Suprema ha instruido al gobierno de Himachal Pradesh que desarrolle una propuesta para el gobierno central, destinada a asistir a sectores marginados y personas sin tierra. Esta directiva subraya el reconocimiento del poder judicial del rol del estado de bienestar en salvaguardar los medios de vida por encima de medidas punitivas.
Los productores de manzanas han retratado durante mucho tiempo sus huertos no solo como cultivos, sino como encarnaciones de años de trabajo duro y perspectivas futuras para sus comunidades. La decisión refuerza que el uso de la tierra ligado al sustento no debe criminalizar a los agricultores, y que la defensa persistente puede llevar a resultados equitativos.