La pala de pickleball Plaid de Tesla, de 350 dólares y cocreada con Selkirk Sport con sede en Coeur d'Alene, se agotó en menos de tres horas tras su lanzamiento. Los precios de reventa superaron los 700 dólares impulsados por el revuelo de los vídeos de demostración del robot Optimus, mostrando el éxito de la colaboración.
Solo semanas después de su debut, la pala de pickleball Plaid de Tesla —lanzada en colaboración con Selkirk Sport de Idaho del Norte— se agotó en menos de tres horas, con precios en el mercado secundario superando los 700 dólares. La fiebre pone de relieve el atractivo del producto y la sinergia entre la innovación de Tesla y la experiencia de Selkirk.
Selkirk Sport, una empresa familiar fundada en Coeur d'Alene, ha construido su reputación en palas de alto rendimiento mediante ingeniería meticulosa, fabricación avanzada e I+D interna que fusiona automatización y artesanía. Esta filosofía refleja el enfoque de Tesla y forma la base de su esfuerzo conjunto de diseño, liderado por Tom Barnes de Selkirk y Javier Verdura de Tesla.
Partiendo de las características aerodinámicas de la pala, como su perfil sin bordes y geometría optimizada, Tesla potenció el lanzamiento con vídeos de su robot humanoide Optimus realizando swings, conectando el producto con robótica avanzada e ingeniería de precisión.
Para Coeur d'Alene, el agotamiento valida la innovación local en el escenario global, elevando a Selkirk de fabricante regional de palas a socio de un gigante tecnológico.